Mostrando entradas con la etiqueta Apuntes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Apuntes. Mostrar todas las entradas

domingo, 5 de octubre de 2014

LATÍN; ORIGEN Y EVOLUCIÓN


LA EVOLUCIÓN DEL LATÍN

El latín es una lengua indoeuropea, es decir, que pertenece a una familia de lenguas cuyo origen se remonta hacia 4000 años a.C., cuyos primeros hablantes habitaban el sureste de Europa y Asia central. Europa recibió diversas oleadas de migraciones de pueblos indoeuropeos. Los primeros hablantes de la forma más arcaica del latín debieron llegar a principios del I milenio a.C. y se instalaron en el centro de la península, fragmentados tanto política como lingüísticamente.

Hacia 900 a.C. entró en el norte de Italia un pueblo no indoeuropeo a quienes los romanos llamaban Etruscos. Fueron la primera civilización avanzada que conoció Italia y se extendió rápidamente hasta llegar al Lacio, donde diversos pueblos formaron una Liga latina bajo el liderazgo de la ciudad de Alba Longa, probablemente para protegerse de los Etruscos. Mientras tanto, los griegos (otro pueblo de origen indoeuropeo) estaban fundando prósperas colonias en el sur de la península, en la región que sería conocida como la Magna Grecia.

La historia del latín se extiende durante un periodo de unos tres mil años hasta la actualidad. El latín no se ha hablado igual en todos los momentos de su historia, especialmente significativas son las diferencias debidas al nivel cultural de los hablantes, que en tiempos antiguos eran mucho más acusadas que en la actualidad.

El latín hablado desde su nacimiento como lengua, hasta aproximadamente el siglo II a.C. recibe el nombre de latín arcaico. El texto escrito más antiguo que se conserva es la llamada Fíbula de Preneste, un broche de orfebrería fina que data del siglo VII a.C. (es decir, de la época monárquica en que Roma estaba bajo la dominación etrusca).

El latín clásico (culto) coexistió con el llamado latín vulgar, que era el latín hablado por las clases bajas, y en particular por la mayor parte de los soldados que extendieron el latín por toda la geografía del Imperio Romano. (Los soldados solían recibir tierras como recompensa en las provincias conquistadas, y pasaban a establecerse como colonos-agricultores.) Las diferencias entre el latín culto y el latín vulgar afectaban a todos los niveles lingüísticos: fonética, morfología, sintaxis y léxico. No sería exacto decir que el latín culto era el latín literario, pues el latín vulgar tenía su propia literatura. Uno de sus autores más representativos fue Plauto (254-184 a.C.), cuyas comedias (adaptaciones de obras griegas), escritas en latín vulgar, gozaban de mucho éxito en Roma.

Los máximos exponentes de la literatura clásica latina fueron el político y abogado Marco Tulio Cicerón (106-46 a.C.) y el militar Cayo Julio César (100-44 a.C.) así como los poetas Publio Virgilio Marón (70-19 a.C), Quinto Horacio Flaco (65-8 a.C.) y Publio Ovidio Nasón (43 a.C. - 17 d.C.).

A partir del siglo IV, tras la caída del imperio romano, el bajo latín evolucionó hacia el llamado latín medieval, que, además de las influencias del latín vulgar, sufrió una destructiva inyección de helenismos (tanto léxicos como sintácticos) de mano de los primeros cristianos, que transcribieron burdamente su jerga religiosa, desarrollada originariamente en griego. Por su parte, el latín vulgar se fragmentó y dio origen a las distintas lenguas románicas (italiano, francés, castellano, portugués, rumano, sardo, catalán,  gallego...)

A partir del siglo XIV los humanistas italianos estudiaron con minuciosidad los relativamente pocos textos clásicos que los monjes medievales habían preservado cuidadosamente durante siglos y lograron reconstruir el latín clásico. No era, evidentemente, la misma lengua, en el mismo sentido que el castellano actual difiere significativamente de la lengua de Cervantes, pero volvía a ser una lengua culta y coherente, que no ha dejado de evolucionar hasta nuestros días.

Sin embargo, aunque los humanistas lograron restaurar el léxico, la gramática y el estilo del latín clásico, hubo algo que escapó a sus posibilidades: reconstruir la forma en que los romanos pronunciaban el latín. Sabían cómo escribían los romanos, pero no disponían de documentos sonoros que les permitieran reconstruir cómo leían los textos que tan bien habían asimilado. Durante la Edad Media, los pocos que sabían algo de latín habían adaptado la pronunciación a las características de su lengua (románica) materna. Así, según la pronunciación tradicional española, Cicero se leía Cícero, pero según la pronunciación tradicional francesa era Sísero, según la pronunciación tradicional italiana era Chíchero, y así sucesivamente. Pero nadie sabía qué habría respondido exactamente Cicerón ante la pregunta: Quid nomen est tibi?

Tuvieron que pasar algunos siglos hasta que, ya en el siglo XIX, los lingüístas se atrevieran a establecer la llamada pronuntiatio restituta (la pronunciación restituida), que viene a ser un "retrato robot" de la forma en que los romanos pronunciaban su idioma en la época clásica. Los lingüistas han aprovechado toda la información disponible por parte de gramáticos romanos, o de textos que, por cualquier motivo, hicieran referencias al lenguaje y su pronunciación, y los reflejos de palabras latinas en otras lenguas coetáneas, han añadido a todo ello las conclusiones de la lingüística comparada, que permite establecer paralelismos entre las distintas lenguas indoeuropeas y su evolución fonética.

El alfabeto latino arcaico constaba de las 21 letras siguientes:

 A, B, C, D, E, F, Z, H, I, K, L, M, N, O, P, Q, R, S, T, V, X   

Las minúsculas propiamente dichas como las conocemos ahora surgieron en la Edad Media. (nótese que la V era la u mayúscula).

En el siglo III a.C., tras la conquista de la Magna Grecia, los romanos empezaron a familiarizarse con la cultura y la lengua griega, y el latín empezó a incorporar cada vez más vocablos de dicha lengua. Esto planteó un problema, pues el griego tenía varios sonidos de los que el latín carecía, de modo que no podía establecerse una correspondencia natural entre el alfabeto griego y el alfabeto latino para realizar las transcripciones oportunas. La solución a principios del siglo I a.C., la Z fue reincorporada al alfabeto, así como la letra griega ýpsilon (Y), que entonces los griegos llamaban hy, pero que los romanos pronto pasaron a llamar i graeca (i griega), y más tarde se extendió también en latín el nombre de ypsilon. De este modo, quedó perfilado el alfabeto latino clásico de 23 letras:

 

A, B, C, D, E, F, Z, H, I, K, L, M, N, O, P, Q, R, S, T, V, X , Y, Z

domingo, 17 de noviembre de 2013

CAMBIOS FONÉTICOS

DEL LATÍN AL CASTELLANO: EVOLUCIÓN FONÉTICA DE DIPTONGOS, VOCALES Y CONSONANTES

INTRODUCCIÓN

El latín hablado en la Península durante la Romanización fue evolucionando hasta dar lugar a una nueva lengua: el castellano.  Los cambios fonéticos que sufrieron las palabras  se sistematizan en una serie de reglas fonéticas que normalmente encontramos aplicadas en gran parte de las palabras de origen latino.

Antes de empezar con el estudio de la evolución de las vocales vamos a hablar de las consonantes en posición final de palabra, puesto que  la mayor parte de los sustantivos y adjetivos latinos pasan al castellano a partir del caso acusativo singular (terminado en -M) o plural (terminado en -S) ; en cuanto a  las formas verbales, éstas mantuvieron sus desinencias ("terminaciones") que, como recordáis,  mayormente acaban en consonante.

Terminología
  • * Si una vocal se convierte en diptongo, se dice que DIPTONGA
  • * Si un diptongo se convierte en una sola vocal MONOPTONGA
  • * Si una I o una U se convierten en E y O respectivamente, se dice que ABREN
  • * Si una E o una O se convierten en I y U respectivamente, se dice que CIERRAN
  • * Las sílabas inmediatamente anteriores o posteriores a la sílaba acentuada se llaman    respectivamente PRETÓNICA y POSTÓNICA

CONSONANTES EN FINAL DE PALABRA

1.    En final de palabra la –M  de acusativo singular desaparece: 

AUDACIAM > AUDACIA
PRINCIPEM > PRÍNCIPE
UNAM > UNA

2.    La  -S de acusativo plural en final de palabra se mantuvo en castellano como morfema gramatical que indica plural; también se mantuvo la desinencia verbal  –S que indica segunda persona del singular:

CONSULES > CÓNSULES
ROSAS > ROSAS
CONSULTABAS > CONSULTABAS

3.    Las restantes consonantes  en posición final tendieron a desaparecer:

AMAT > AMA
NARRANT > NARRAN
AD  > A

4. La consonante nasal M en posición final desaparece normalmente, pero en algunos monosílabos se conserva en forma de nasal alveolar, es decir N:

CUM > CON
QUEM > QUIEN

EVOLUCIÓN DE LOS DIPTONGOS LATINOS  AE - OE - AU

1.    Los diptongos latinos normalmente monoptongan  al  pasar al  español:

AE > E *     PAENINSULAM >PENÍNSULA
OE > E     POENAM > PENA
AU > O    CAUSAM > COSA

*  Pero si el diptongo –AE  está acentuado continúa la evolución hasta dar –IE:

CAELUM > CELUM > CIELO

EVOLUCIÓN DE LAS VOCALES

1.    La vocal  -O en sílaba tónica diptonga en –UE:

PORTAM > PUERTA
MORTEM > MUERTE
NOVEM > NUEVE

2.    La vocal  -E en sílaba tónica diptonga en  -IE:

HERBAM > HIERBA
DENTEM > DIENTE
FEBREM > FIEBRE

3.    En posición final la vocal átona latina -U  abre en -O:

MANUM > MANO
VERBUM > VERBO
CAMPUM > CAMPO

4.    La -E final átona  latina en ciertos contextos  (en concreto detrás de C-L-D-N-R-S) ha desaparecido en castellano:

DOLOREM > DOLOR
AMARE > AMAR
FACILEM > FÁCIL

5.    Las vocales  -I / - U  postónicas en posición interior de palabra desaparecen (síncopa):

NOBILEM > NOBLE
CALIDUM > CALDO
TABULAM > TABLA

6.    La vocal  -I en sílaba tónica abre en –E:

SILVAM > SELVA
BIBERE > BEBER
LINGUAM > LENGUA

7.     La vocal  -U en sílaba tónica abre en –O:

ULMUM > OLMO
BUCCAM > BOCA
ROTUNDAM > ROTONDA

EVOLUCIÓN DE LAS CONSONANTES EN POSICIÓN NO FINAL

1. Las consonantes oclusivas sordas latinas (P- T- C/QU) entre vocales (o entre vocal y L o R) sonorizan en castellano evolucionando respectivamente a (B-D-G/GU):

P > B

SAPERE > SABER
APERTUM> ABIERTO  
CAPRAM > CABRA

T > D

TOTUM > TODO
MONETAM > MONEDA
CATENAM > CADENA

C > G / QU > GU

LACRIMAM > LÁGRIMA
LACUM > LAGO
AQUILAM > ÁGUILA

2. Las consonantes oclusivas sonoras (B - D - G ) entre vocales tienden a desaparecer:

FABULAM > HABLA
TENEBAM > TENÍA
HABEBAM > HABÍA
CADERE > CAER
CRUDELEM > CRUEL
FRIGIDUM > FRÍO
LEGERE > LEER
REGINAM > REINA
MAGISTRUM > MAESTRO

3. La F inicial latina normalmente da en castellano una H*:

FERRUM> HIERRO
FÁBULAM > HABLA
FERIRE > HERIR

* Si la F va seguida de una -O tónica que diptonga tiende a mantenerse:

FORTEM > FUERTE
FONTEM > FUENTE

4. Los grupos consonánticos -MN / NN y GN palatalizan en Ñ:

SOMNUM > SUEÑO
ANNUM > AÑO
LIGNAM > LEÑA

5. El grupo LI seguido de vocal resulta en castellano -J:

ALIUM > AJO
ALIENUM > AJENO
MULIEREM > MUJER

Además del grupo citado también evolucionaron a -J

La -X en posición intervocálica:

FIXUM > FIJO
MAXILLAM>MEJILLA
PROXIMUM>PRÓJIMO

El grupo interior -CUL- en posición intervocálica (pierde en primer lugar la u postónica)

APICULAM>ABEJA
GRACULUM>GRAJO
OVICULAM> OVEJA

6. Además de los grupos citados en la regla nº 4 también   palataliza en -Ñ el grupo -NI seguido de vocal

SENIOREM>SEÑOR
HISPANIAM>ESPAÑA

Y tambien palataliza en -Ñ el  grupo formado por -NE + VOCAL

VINEA>VIÑA
CASTANEAM>CASTAÑA

7. Los grupos consonánticos PL- FL- CL- en posición inicial palatalizan en LL

PLUVIAM>LLUVIA
PLENUM>LLENO
PLORARE>LLORAR
FLAMMAM>LLAMA
CLAMARE>LLAMAR
CLAVEM>LLAVE

8. G- inicial ante vocal anterior -E y -I desapareció, dejando a veces H-

GERMANUM> HERMANO

9. El grupo -TI seguido de VOCAL fricatizó en -Z/-CI

MILITIAM>MILICIA
PRUDENTIAM>PRUDENCIA
PATIENTIAM>PACIENCIA

10. La S- inicial líquida toma una E- epentética.

SPUMAM>ESPUMA
SPECIEM>ESPECIE
STELLAM>ESTRELLA

11. El grupo -NS- simplifica en -S-, previa asimilación (NS > SS > S)

MENSAM>MESA
MENSEM>MES
MONSTRARE>MOSTRAR

12. La mayoría de las consonantes geminadas latinas se simplificaron (ver grupos -LL- y -RR-)

ACCLAMARE>ACLAMAR
APPORTARE>APORTAR
GRAMMATICAM>GRAMÁTICA

13. El grupo -LL- (l geminada) a veces

Palataliza en -LL-

MAXILLAM>MEJILLA
COLLUM>CUELLO
CALLUM>CALLO

Simplifica en -L-

PALLIDUM>PÁLIDO
COLLOCARE>COLOCAR/COLGAR
COLLEGIUM>COLEGIO

14. El grupo -RR- (r geminada) se mantiene

NARRARE> NARRAR
TERRAM>TIERRA
CURRERE>CORRER

15. La terminación -ER precedida de consonante pasa a -RE por metátesis.

PAUPER>POBRE
INTER>ENTRE
LIBER>LIBRE

16. El grupo consonántico -CT- en sílaba interior puede

Asimilar en -CC- si la vocal siguiente es una -I

ACTIONEM>ACCIÓN
LECTIONEM>LECCIÓN
DICTIONARIUM>DICCIONARIO

Palatalizar en -CH- si le sigue cualquier otra vocal. En caso de que ésta sea la -A-, normalmente cambia su timbre a -E-

NOCTEM>NOCHE
FACTUM>HECHO
LACTEM>LECHE

17. El grupo formado por las consonantes C- o T- + -E breve seguido de vocal (CE/TE+Voc)  fricatiza en -Z

LANCEARE>LANZAR
CALCEAS>CALZAS
CALCEARE>CALZAR
PLATEAM>PLAZA
MARTEUM>MARZO

18.- La -V- latina ante vocal era en realidad una semiconsonante (como la w inglesa).Esta -V- semiconsonántica pasó en Hispania a ser  -B-. 

A este fenómeno se le llama betacismo. Esto ha producido confusiones como

VULTEREM>BUITRE
VERSURAM>BASURA
VOTA>BODA

La ortografía etimológica del español restauró la grafía original, pero tenemos excepciones como las tres arriba citadas o la palabra AVILOLUM > ABUELO.

19.- El grupo -PT- pasa a -TT- por asimilación y la geminada resultante simplifica en -T-  < -PT- > -TT- > -T-

APTARE > ATAR
SEPTEM > SIETE
SCRIPTOREM > ESCRITOR

20.- El grupo -RS- ofrece en las lenguas romances una doble posibilidad: quedarse tal cual o experimentar una reducción de -rs- en -s-:

VERSUM > VERSO
URSUM > OSO

sábado, 28 de septiembre de 2013

APUNTES UNIDAD 1


En latín no hay palabras agudas. Palabras bisílabas son todas llanas.
Las letras (consonánticas) del alfabeto latino se pronuncian igual que en el castellano con las excepciones que se indicarán más adelante como es el caso de las letras C, G, H, J, L, Q, T, X, la Z y algunos diptongos.

1. Pronunciación de la letra " C": Cuando la letra "C" va precedida de las letras "A", "O", y "U", suena como en el castellano CA, CO, CU.

CA = CA, CO = CO, CU = CU

Precedida de la letra "E" o de la letra "I" se pronuncia como "KE" y como "KI" respectivamente.

CE = KE, CI = KI   ejemplos : Circiter meridiam, Ut circumit sol, Ciceron.

2. Pronunciación de la letra "G"

Presenta una regla similar de pronunciación al de la letra "C". Cuando la letra "G" va delante de las letras "A", "O", y "U" se pronuncia como "GA", "GO" y "GU". Cuando la letra "G" va delante de las letras "E" o "I" se pronuncia "GUE" o "GUI", respectivamente.

GE = GUE, GI = GUI

Ejemplos: Colubra rigens gelu, Gemina proles, Gens humida ponti,…

3. Pronuncia de la letra "H": En latín la letra "H" es muda y no se pronuncia, ya sea que se encuentre esta letra al inicio o al medio de la palabra.

Ejemplos: Hostem in fugam, Huc contenderunt, Chaos

4. Pronunciación de la letra "J":  La letra "J" se emplea por lo general solo al inicio de una palabra, se pronuncia como una "i" prolongada o también como una "i" de sonido largo

Jus est ars boni et aequi , Jurare falsum, Pluribus diebus juctis

5. Pronunciación de la letra "L": La letra "L" se pronuncia igual que en castellano, sin embargo cuando se encuentran la "L" en forma repetida ( LL ) se pronuncia cada "L" en forma separada ejemplo NULLUS (NUL-LUS)

Ejemplos: Huc et illuc, Capillamentun, Nulla res una, Excellere ceteris,

6. Pronunciación de la letra "Q": Cuando la letra "Q" va delante de "UA", "UO", "UU", "UE", "UI" se pronuncia como "CUA", "CUO", "CUU", "CUE", "CUI".

QUA = CUA, QUO = CUO, QUU = CUU, QUE = CUE, QUI = QUI

Ab aliquo aliquid, Suum cuique dare ,  Quid id refert mea?  Quanta maxima vi, Quod, Quacunque ratione,  Equus excussit equitem,

7. Pronunciación de la letra "T"

Cuando la letra "T" va seguida de los diptongos "io", "ia”, "iu” suena "CIO", "CIA", "CIU", excepto cuando la letra "T" va delante de la letra "S" o de la letra "X" en cuyos casos suena igual que en castellano Ejemplo:  Mixtio y Hostia.

TIA = CIA, TIO = CIO, TIU = CIU   Diutius, Eruptionem , etiam gratia, tertium,

8. Pronunciación de la letra "X": La letra "X" se pronuncia como "CS" o como "GS", cualquiera de las dos formas es aceptada.

Deduxi,  Exiere ex urbe,  Fiat lux

LATÍN E INDOUEROPEO

Desde principios del siglo XIX una escuela lingüística, surgida principalmente en Alemania, gracias a la aplicación de un método comparativista llega a la conclusión de que la casi totalidad de las lenguas de Europa y muchas de las lenguas del occidente y centro de Asia proceden de una lengua común.

Esta lengua común existió en época prehistórica en algún lugar entre Europa y Asia y fue extendiéndose desde el Tíbet hasta los confines occidentales de nuestra Europa. El nombre que se le dio fue en principio ‘indogermánico’, imponiéndose después el de ‘indoeuropeo’.

Pongamos como ejemplo la palabra madre:
latín
mater
griego
μάτηρ
sánscrito mata
armenio mayr
islandés modr
irlandés mathir
lituano
mote
a. eslavo
mati

 

 La estructura fonética, morfológica y sintáctica del latín, así como su léxico, llevan a identificar fácilmente al latín como miembro del grupo de las lenguas indoeuropeas.

Además del léxico común, una de las características típicas de las lenguas indoeuropeas es la existencia de la flexión de determinadas categorías de palabras, articulada en dos tipos: la nominal o declinación y la verbal o conjugación.

 Gracias a las investigaciones hechas en los siglos pasados podemos relacionar hoy al latín con otras lenguas usadas en la península italiana en la Antigüedad, como el osco y el umbro. Todas estas lenguas provenían de una lengua o unidad anterior que se conoce habitualmente como itálico.  Análogamente, este grupo itálico muestra semejanzas claras con el grupo celta, lo cual ha dado origen a la llamada hipótesis italo-celta que supone otro estadio de unidad anterior al itálico pero posterior al indoeuropeo.  Las comparaciones del sistema gramatical y léxico pusieron en evidencia el descubrimiento.



LAS LENGUAS INDOEUROPEAS

Las investigaciones llevadas a cabo en el siglo XIX, fundamentalmente, y principios del XX llevaron a identificar todas las lenguas indoeuropeas actuales y antiguas. La investigación moderna ha conseguido saber diversos aspectos de este pueblo: Tenían una religión politeísta en la que el jefe supremo era el dios del cielo y el trueno. Era una sociedad jerarquizada con un jefe que hacía las veces de rey y estructura patriarcal. Usaban el caballo, lo que probablemente les dio la primacía sobre otros pueblos, los metales, etcétera. Su lengua era de tipo flexivo.

Pero las lenguas de estos pueblos han tenido diversos avatares históricos. Sabemos, por ejemplo, que el español, el gallego o el catalán han tenido en el latín su antecedente más inmediato.

A su vez el latín perteneció a un grupo de lenguas, entre las que conocemos bien el osco y el umbro, que derivaron de una unidad superior que se ha dado en llamar ‘itálico’. Podríamos seguir hasta llegar al indoeuropeo, trazando los pasos intermedios, más o menos seguros, de cada lengua. De algunas lenguas indoeuropeas poseemos gran cantidad de datos, como es el caso del latín o del griego, mientras que de otras, como el tocario, carecemos de muchos elementos de juicio.

Las lenguas de origen indoeuropeo
 
Lenguas Germánicas
Nórdico
Germánico Occidental: Inglés, Alemán, Holandés, Flamenco
Lenguas Célticas
Irlandés
Galés
Lenguas Románicas
Francés
Catalán
Castellano
Gallego
Portugués
Italiano
Rumano
Provenzal
Sardo
Lengua Griega
Griego moderno
Lenguas Bálticas
Lituano
Letón
Lenguas Eslavas
Eslavo oriental: Ruso, Ucraniano, Bielorruso
Eslavo occidental: Polaco, Checo
Eslavo meridional: Esloveno, Serbio, Búlgaro, Macedonio, Eslovaco
Lenguas indoiranias
Lenguas iranias: Persa, Kurdo, Avéstico,etc.
Lenguas indoarias: Hindi, Bengalí, Cingalés

 

 El latín en la historia

Latín clásico y latín vulgar. La formación de las lenguas.

Tras la fundación de Roma y después de un periodo de dominación etrusca y una invasión de los galos (390 a. C.), la ciudad fue extendiendo su imperio por el resto de Italia. A finales del siglo IV a. C. Roma se había impuesto a sus vecinos itálicos.

Desde el punto de vista de la lengua, esto supuso la dominación de uno de los varios dialectos latinos de que tenemos constancia: el de Roma.

Formación del latín clásico

 Pese a que la variedad del latín que se impuso fue el de la urbs ‘la ciudad de Roma’, el latín clásico no estuvo exento de la influencia del latín de otras localidades del Lacio.

El latín vulgar

 El término es de indudable antigüedad, pues ya Cicerón habla en el s. I a.C. de sermo vulgaris "habla vulgar" (Cicerón, Académicas, 1, 5, 4 "… los cuales disputan sin ninguna técnica sobre asuntos puestos delante de sus ojos con un habla vulgar"). Desde el siglo XIX los gramáticos comparativistas consagraron el término.

El Concepto de latín vulgar designa habitualmente a la variedad del latín que dio origen a las lenguas románicas. El latín del que nacieron las modernas lenguas románicas no era el latín escrito habitual que nos ha trasmitido fundamentalmente la literatura. Estas diferencias abarcan todas las facetas de la lengua.

 El latín vulgar refleja, pues, la lengua hablada de una población con escasa o nula tradición literaria. Por otra parte, también tiene un matiz social: el latín vulgar es la lengua de las capas sociales más bajas, frente al clásico de las capas cultas y las clases dirigentes y adineradas. En este sentido debemos notar que esta lengua popular fue también el vehículo habitual para la extensión del cristianismo en los primeros siglos de nuestra era.

Por último, con el término latín vulgar, también nos referimos a la oposición al latín urbano, añadiendo un aspecto dialectal o periférico al concepto.